“Los sueños, sueños son”
(más…)Mi primer contacto con la costa caribe colombiana fue en los años juveniles del 72, cortejando a una dama samaria, Sonia Guerrero Dah Dah, que más adelante sería mi esposa. Ella ligada a esa gran familia de los Guerreros entroncados en esa bella ciudad costeña, casi desde la colonia.”—Armando Villegas.