INTRODUCCIÓN

Frente al Altar de la Patria; está ubicado el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo; que exhibe una colección de arte latinoamericano contemporáneo. La idea de la creación de esta colección en la Quinta de San Pedro Alejandrino, surgió del artista Armando Villegas en el año de 1986 y contó con el apoyo del Presidente Belisario Betancur. Haciendo invocación de la Ordenanza No. 23 de Abril 27 de 1928, por medio de la cual se ofrece a cada uno de los países bolivarianos una parcela de tierra en San Pedro Alejandrino, para construir monumentos, y se inaugura la Colección de Arte Contemporáneo el 24 de julio de 1986, logrando a través del arte el sueño de unión y hermandad de Simón Bolívar.

La colección, recoge una muestra de la producción artística contemporánea de los países bolivarianos (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Panamá y Venezuela), de pintura, escultura, y obra grafica en más de 190 obras de artistas destacados que se exhibe en tres salas permanentes. En sus salas de exposiciones temporales, se realizan exposiciones de artistas contemporáneos de la región, el país y Latinoamérica.

De la misma forma el museo propicia el fortalecimiento de la cultura de la región, realizando eventos culturales como: recitales de poesía, danza y presentaciones teatrales en el Teatro Joaquín de Mier y Benítez (1994), ubicado en sus instalaciones.

Por ser este museo, Bolivariano, no faltan los retratos de Simón Bolívar quien ha sido motivo de inspiración para muchos artistas, revelándonos a través de sus obras diferentes facetas del Libertador, como es el caso de Alejandro Obregón (1920 – 1992) quien con su óleo especialmente pintado para este museo en el año de 1986 “Don Simón en San Pedro Alejandrino”, retrata al Libertador en sus últimos días, haciendo una visión del General que no encontró salida a su laberinto y pasa a la eternidad y la gloria en San Pedro Alejandrino. También encontramos retratos de Bolívar realizados por los artistas Jorge Elías Triana, Gustavo Zalamea, German Tessarollo, Alirio Palacios y Patricia Tavera, entre otros.

La colección de esculturas emplazada en los jardines del Museo y en el teatro al aire libre Joaquín de Mier y Benítez, está encabezada por una pieza de Eduardo Ramírez Villamizar (1923 – 2004), titulada “Caracol Caribe”. Seguida de la obra de Marina Núñez del Prado (1921), titulada Cóndor y el “Monumento a los caídos” de la artista Elma Pignalosa. En la parte exterior del museo y frente al Altar de la Patria encontramos la obra donada por la artista colombiana Lydia Azout titulada “Panel solar # 1”, escultura en hierro compuesta por tres piezas.

El Museo Bolivariano tiene también una colección de obra gráfica, fotografía, dibujo y acuarela que por motivos de conservación se exhiben temporalmente. La colección de acuarela surge del evento que cada tres años realiza el museo y se conoce como La Trienal internacional de la Acuarela, que invita a diferentes acuarelistas del mundo a mostrar su trabajo en las salas del museo.

Toda esta magnifica colección la podemos apreciar en las tres salas permanentes que se encuentran en el museo, que llevan por nombres: Sala Alejandro Obregón, Sala Armando Villegas y Sala Enrique Grau. Completan el conjunto del museo las salas de exposiciones temporales Hernando del Villar y la Galería Espacio Abierto.

COLECCIÓN PERMANENTE

Del plano a lo tridimensional este conjunto de obras son un muestrario de la diversidad presente en los artistas de América Latina.

Alfredo Guati-Rojo (México, 1918 – 2003), César Bertel (Cartagena, 1957) y José Hernández (Medellín, 1962 – 2009) con sus acuarelas muestras las posibilidades inagotables de esta técnica.

A su vez, el maestro Juan Manuel Cedeño (Panamá, 1914 – 1997), Eduardo Kingman (Ecuador, 1911 – 1997) y el pintor autodidacta Jorge Rocha (Bogotá, 1949) comparten preocupaciones sociales e históricas, como también Mauricio Mejía (El Salvador, 1956) y Edmundo Otoniel Mejía (El Salvador, 1950) en la generación de pintores autodenominados Wixnamickcin (vocablo náhuatl que significa compañeros) quienes desarrollaron una narrativa visual que entrecruzaba mitos y costumbres en su país de origen.

Con la calidad de sus obras, cinco artistas cubanos nos dan indicios sobre la continuidad generacional en el campo creativo o sobre la importancia que tiene la plástica en ese país: René Portocarrero (Cuba, 1912 – 1985), Roberto Fabelo (Cuba, 1951), Ángel Alfaro (Cuba, 1952), José Pruna (Cuba, 1965 – 2005) y Juan Carlos Rivero (Cuba, 1972).

La expresión figurativa de Alicia Viteri (Pasto, 1946) en grabado y, en técnica mixta, la levedad gestual de Consuelo Manrique (Bogotá, 1954) marcan el contraste entre estos dos registros sensibles o entre los lenguajes personales que los sustentan.

En escultura presentamos el simbolismo en mármol bruñido de Nelly Sarmiento (Colombia, 1924), o la tensión constructiva en piedra de granito de Benito Rosas (Perú, 1952), junto al bronce de Alicia Tafur (Colombia).

COLECCIÓN COLOMBIANA

La presente muestra es un recorrido a saltos por la contemporaneidad en Colombia, con obras donadas principalmente por los artistas aquí representados. En este espacio conviven generaciones sucesivas en la contigüidad de opciones, oficios, técnicas o alcances conceptuales, que nos entregan diversidad de indicios sobre el acontecer creativo desde mediados del siglo XX a nuestros días.

Luis Alberto Acuña (Suáita, 1904 – 1994) y Gonzalo Ariza (Bogotá, 1912 – 1995) son dos notables antecesores de la generación de los modernos en Colombia. Estos luego aportarían –en los años 50- lenguajes y estilos personales autónomos, en ruptura con la tradición académica. Entre ellos: Alejandro Obregón (Barcelona, 1920 – Cartagena, 1992), Enrique Grau (Cartagena, 1920 – Bogotá, 2004), Edgar Negret (Popayán, 1920), Eduardo Ramírez Villamizar (Pamplona, 1923 – Bogotá, 2004), Juan Manuel Hernández (Bogotá, 1928), Omar Rayo (Roldadillo, 1928), David Manzur (Neira, 1929), Jorge Elías Triana (San Bernardo, 1921 – Cartagena, 1999), Alfonso Mateus (Bogotá, 1926).

La renovada importancia del dibujo, el grabado, el erotismo, la actualización del legado prehispánico, el pop-art, el conceptualismo, el interés político o el humor están presentes en los artistas que accedieron en la década del 60: Ángel Loochkartt (Barranquilla, 1933), Carlos Rojas (Facatativá, 1933 – Bogotá, 1997), Antonio Grass (Oiba, Santander 1937), Jorge Riveros (Ocaña, 1934), Santiago Cárdenas (Bogotá, 1937), Juan Cárdenas (Popayán, 1939), Alfredo Guerrero (Cartagena, 1936), Bernardo Salcedo (Bogotá, 1939 – 2007), Pedro Alcántara (Cali, 1942), Álvaro Barrios (Cartagena, 1945) y Umberto Giangrandi (Pontedera, Italia, 1943).

Con intereses técnicos y formales propios están luego: Fernell Franco (Versalles, 1942 – Cali, 2006), Hernando del Villar (Santa Marta, 1944 – Bogotá, 1989), Darío Morales (Cartagena, 1944 – París, 1988), Roberto Angulo (Cereté, 1946), John Castles (Barranquilla, 1946), Patricia Tavera (Bogotá, 1947), Gustavo Zalamea (Bogotá, 1951), Cristo Hoyos (Sahagún, 1952) y Mónika Herrán (Medellín, 1957)

Damos ingreso en la colección permanente a las obras de Margarita Gutiérrez (Bogotá, 1951), Bibiana Vélez (Cartagena, 1956) y Darío Ortiz (Ibagué, 1968), junto a la obra de Rafael GómezBarros (Santa Marta, 1972).

COLECCIÓN LATINOAMERICANA

David Herskovitz: Indianápolis (EE. UU.) en 1925, pero arribó a Perú en la década de los sesenta, donde consolidó su trayectoria como gran artista expresionista. Este artista se caracteriza por transmitir  una fuerza excéntrica en sus obras, con una paleta muy variada y una pincelada marcada  que lleva a una especial narrativa de la época.

Ómar Rayo:  Pintor, grabador y escultor nacido en Roldanillo, Valle del Cauca, Colombia en 1928, murió el 7 de junio de 2010.La obra de Rayo está dedicada a la figura geométrica sin ser abstracto. Es un artista geométrico-óptico, que ama los cuadrados, los rectángulos y las líneas en zig zag y se expresa con el blanco, el negro y el rojo.

Umberto Giangrandi: un italiano que se quedó en Colombia, fundó su taller de grabado en 1969, con una prensa mandada a hacer a la facultad de ingeniería de la Universidad de los Andes. Fue el pionero en la técnica del grabado en Colombia, que se dificultaba en esos años, entre otras cosas, por la ausencia en el país de los materiales adecuados. Sin embargo para esta ocasión hace una interpretación visual de una época.

Patricia Tavera: (Bogotá, 1947)
Es de la generación de los años ochenta de la cual que es una generación menos inclinada a creer en la virtud de las teorías y en la felicidad que debería resultar del crecimiento económico mundial. Es una generación escéptica que no se contenta con reiterar sus dudas. Una pintora como Patricia Tavera es muy representativa de su tiempo precisamente por haber dado un ejemplo de la recuperación de lo individual en el arte, algo que los movimientos dominantes de las dos últimas décadas habían puesto de lado por obediencia a las normas internacionales de circulación.

Rafael García Miró: Perú. plasma su propia vivencia, la cual, a su vez está inevitablemente ligada con el espacio y el tiempo a la cultura peruana.Su técnica refleja intensamente esta dualidad espíritu objeto, aproximando al espectador hasta lograr integrarlo con su obra. Rafael García Miró crea un lenguaje auténticamente original, que nos aproxima a la esencia definidora del hombre  y el medio ambiental que lo rodea.

Carlos Cruz-Diez: es uno de los máximos representantes del op art a nivel mundial. Nació en Caracas, Venezuela, el 17 de agosto de 1923. Junto con Jesús Soto, Alejandro Otero y Juvenal Ravelo, conforma el movimiento cinético de Venezuela, que se desarrolló sobremanera a lo largo del siglo XX, hasta convertirse en uno de los más destacados de Hispanoamérica. Estudió en la escuela de Bellas Artes de Caracas, donde también fue profesor de Historia de Artes Aplicadas, y luego subdirector y profesor de pintura. Enseñó técnicas cinéticas en la Escuela Superior de Bellas Artes, en París.

Alicia Viteri: decide dejar su natal Pasto en 1965 y se traslada a Bogotá para adelantar sus estudios universitarios. Reconoce que encajó en un momento histórico y maravilloso de la Universidad de Los Andes, como quiera que Juan Antonio Roda era el Director de la escuela de Bellas Artes y a la vez profesor de pintura; Santiago Cárdenas fue su profesor de pintura y dibujo; Juan Cárdenas era su profesor de dibujo; Luis Caballero fue su profesor de dibujo; Olga de Amaral era la profesora de textiles; Umberto Giangrandi fue su profesor de gráfica; Galaor Carbonel fue su profesor de historia; Carlos Rojas y otros educadores y educadoras que han hecho historia en el arte Colombiano también le compartieron sus conocimientos. Su obra es muy conceptual y es el resultado del fuerte movimiento artístico que se dio en Colombia en los años 70’s.

Bibiana Vélez: artista cartagenera, radicada actualmente en España, que ha trabajado varios cuadros relacionados con el mar (ha vivido muy cerca de la playa de Crespo, en su ciudad natal), es de la corriente neo-expresionista de mediados de los años ochenta, presentando el espacio y el colorido fresco y alegre de su entorno Caribe.

Alfredo Guati Rojo: nació en Cuernavaca  México el 1 de diciembre de 1918.  estuvo bajo la tutela de un maestro de escuela primaria de arte que también pasó a ser un estudiante de la famosa Academia de San Carlos es el maestro Eduardo Solares.

Solares llegó a Cuernavaca para pintar un fresco nuevo en las paredes del Palacio de Cortés. El joven Guati Rojo ayudó a sentar las Tareas, las áreas que podrían ser pintado en un día de trabajo. Alfredo Guati Rojo recibió su maestría en artes plásticas de la Academia de San Carlos en 1940. Su formación abarca todas las artes, sino que tiende a la acuarela técnica que desarrollo plasmando la flora y fauna mexicana.

Bernardo Salcedo: Colombia.  Fue un escultor y  un artista  conceptual. Asimismo trabajo técnicas de ensamblaje o collage que reventaba lo trillado y se expresaba una satirización de la realidad, a una crítica ácida.  

Juan Manuel Cedeño. (Pintor). Nacido en la Villa de Los Santos el 28 de diciembre de 1915 y fallece en Panamá el 11 de abril de 1997. Realizó estudios de magisterio, pero se destacó como pintor. Considerado como uno de los más altos exponentes de la plástica del vecino país.

Álvaro Barrios: Artista conceptual y dibujante colombiano, nacido en Cartagena de Indias el 27 de octubre de 1945. Realizo la primera pieza de arte conceptual en Colombia. A partir de entonces su obra se ha caracterizado por el dibujo, el grabado, el collage y la fotografía, siguiendo con la tendencia de recrear tiras cómicas y obras de arte reconocidas, principalmente.

Alejandro Obregón: Su obra le da el nombre a la sala más Grande del Museo Bolivariano. Nacido en 1920, en la ciudad española de Barcelona, se trasladó con sus padres a los seis años en Barranquilla, Colombia. Gracias a él el expresionismo figurativo adquirió un gran auge en Colombia a partir de los años cincuenta. Alejandro Obregón, apodado por la crítica como el expositor del expresionismo romántico.

Olga Sinclair:Nace en Panamá. Sus estudios inician con su padre, el pintor Alfredo Sinclair.  A los 14 años participa en una muestra colectiva de artistas reconocidos de su país.  En 1976 comienza estudios en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid y recibe tres años de instrucción de dibujo clásico. En su obra ha pasado de la figura a la abstracción, de regreso a la figura con carácter histórico y de vuelta a la experimentación con el espacio pictórico.

Ángel Alfaro: egresado de la Escuela Nacional de Arte de la Habana, Cuba. Ha tenido 15 exposiciones individuales y más de 15 colectivas, en países como México, Rusia, Francia, Alemania, Polonia, Hungría, India, entre otros.A lo largo de su carrera, ha reflexionado sobre diversos temas, desde la situación de su país, hasta la relación del ser humano con el erotismo, el paisaje y la religión, a través de la pintura, la instalación y principalmente el dibujo.

Santiago Cárdenas: (1937), Colombia. Hiperrealista, los objetos se plasman con la total nitidez de un estilo hiperrealista, casi fotográfico. Son recuerdos de una presencia: la del hombre alienado. Su visión actúa como un espejo deformante se mantiene en una constante búsqueda de sus propios caminos de expresión. Por un lado contempla el éxito de la Escuela de Nueva York con su Arte auténticamente americano a través de la Abstracción y la gestualidad. Por otro, el Pop que recupera la figuración para criticar la sociedad de consumo. También la pintura histórica europea le interesa.

Jorge E. Rocha: Bogotá. Pintor, desarrollo en sus obras lo  Abstracto, Figura Humana, Figura en sí.

Pedro Alcántara: pintor vallecaucano (Cali, 1942), En su obra mostro su compromiso con la identidad latinoamericana y su trayectoria política –que lo llevaría al exilio en 1989–. Todo su trabajo ha sido producto de la conjunción entre lo precolombino, lo europeo y el cosmos escultórico africano. Rescato aquellas tradiciones pictóricas del mundo renacentista mediterráneo.

René Portocarrero: pintor cubano. Es en la actualidad considerado una de las figuras más destacadas de la plástica cubana y uno de los principales artistas del siglo XX en Cuba. Sus temas pictóricos están a menudo relacionados con la tradición afrocubana, abordada desde una perspectiva poética. Su estilo, caracterizado por un vibrante colorido, ha sido considerado de raíz barroca. Sus obras se encuentran en los museos más prestigiosos del mundo, pues figura entre los pintores más afamados de Cuba por la riqueza inagotable de su creación. Realizó más de 20 exposiciones personales y 60 colectivas.

María de la Paz Jaramillo: Pintora y escultora colombiana, nació en Manizales, Colombia, estudió Bellas Artes en la Universidad de Los Andes, de Bogotá, y en el Chelsea School of Art en Inglaterra. Su arte es apreciado alrededor del mundo, participó con éxito en varias ocasiones en el Salón Nacional de Artistas de Colombia. Su propuesta combina grabado, pintura, escultura y objeto como forma de subvertir los códigos de la cultura en una constante búsqueda de la libertad desde una perspectiva femenina que expresa el deseo, el placer y el desafío ante la historia y la religión con escenas sensuales y colores incandescentes.

Eduardo Kingman: Loja, Ecuador, 1913. Estudió con en la Escuela de Bellas Artes, en Quito. Otros estudios lo llevaron a Venezuela, Perú, Bolivia y finalmente a San Francisco Art Institute, de California (1945-1946). Su carrera comenzó como pintor expresionista por sus ideas político-sociales. El tema del dolor y maltrato indígena, ocupará en gran parte la tendencia de este artista. Se hizo célebre por las grandes y poderosas manos de sus personajes, símbolo desasosegado de fuerza. El tema de las manos, se repite en casi todos sus cuadros, esto le ha ganado la reputación de ser “el pintor de las manos”.

Roberto Fabelo, Cuba, 1950. Pintor, dibujante e ilustrador cubano que ha consumado cuarenta exposiciones personales y ha participado aproximadamente en unas 500 exposiciones colectivas en más de 20 países. Estudió en Academia de Artes Plásticas San Alejandro y en el Instituto Superior de Arte de La Habana. Impartió clases en tres niveles de educación en Cuba. Fue parte del tribunal en diversos concursos nacionales e internacionales, y es meritorio su trabajo como ilustrador de libros.

Ángel Loochkartt: es un importante artista colombiano nacido en Barranquilla en 1933. Realizó sus estudios de Bellas Artes en Roma donde aprendió las exigentes técnicas de mural, pintura de caballete y grabado. Su extraordinario colorido, sus ángeles eróticos de gran formato, las figuras referentes al Carnaval de Barranquilla, y una búsqueda exhaustiva en los rostros de la realidad que a veces lo acercan al universo de Goya.

Alfredo Sinclair: Panamá. Su obra reúne, sin que se disturben mutuamente, la tradición y la modernidad. Su pintura es vital, enérgica, que comprende en su mirada la simplicidad y la complejidad de las cosas y que se deleita en descubrir los aspectos no dichos, no declarados, inverosímiles, del objeto. Frente a la realidad, Alfredo Sinclair nos asombra con detalles hasta ahora no presentados como parte de ella. 

Jorge Adrian Pruna: Cuba (1965-2005).La pintura de Pruna establece una visión diferente de la naturaleza muerta –lo mismo frutas de ensalada que flores, hojas u pedazos de diario y objetos del hogar-, donde el paso del tiempo, los procesos orgánicos y la mezcla de lo natural con lo industrial sitúan a la creación sobre una superficie estremecida. Su mundo afincado en la cotidianidad cubana  refleja su fascinación por el detalle como portador de una declaración trascendente.

José Hernández: Colombia. Se graduó del Instituto de Bellas Artes con el título de Maestro en Artes Plásticas en 1982.  Simultáneamente asistió a la escuela de arquitectura de la Universidad Pontificia Bolivariana de donde se graduó con el titulo de Arquitecto Urbanista en 1984.su arte es un compromiso de evolución personal, consigo mismo y con la sociedad, el cual se ha podido  apreciar en más de cuarenta (40) exposiciones individuales y en otro tanto de exposiciones colectivas en Colombia, Chile, México, Costa Rica, Panamá, Honduras, Estados Unidos, España, Suiza, Italia, Emiratos Árabes.

Juan Carlos Rivero: La Habana, Cuba 1988 – 1991 Nivel Medio en Artes Plásticas –Escuela Provincial de Artes Plásticas – Santiago de Cuba / 1984 – 1988 Nivel Elemental en Artes Plásticas – Escuela Vocacional de Artes Plásticas – Guantánamo, Cuba. Acreedor a una beca de estudios en 2001 en la Escuela de Bellas Artes de Paris – Francia, de 1991 a 1996 Licenciatura de Artes Plásticas especialidad en Grabado – Instituto Superior de Arte, I.S.A. Hace parte de las nuevas generaciones de dibujantes e ilustradores cubanos.

COLECCIÓN CARIBE

En honor al artista cartagenero Enrique Grau, en esta sala el visitante podrá apreciar algunas obras representativas de las vanguardias latinoamericanas que van del cinetismo y arte óptico (Carlos Cruz Diez y Omar Rayo), hasta el arte conceptual (Bernardo Salcedo y Ana Mercedes Hoyos).

En medio de la imponente producción artística que se generó al interior de Colombia, aparece el arte del Caribe como una nueva interpretación a la cultura y a los paisajes que integran esta amplia Región del país.

La ubicación geográfica de la región le permitió que fuera la puerta de entrada a diferentes culturas, que se mezclaron con las etnias locales haciendo de este espacio un punto unión de conceptos, reflejando como el ser Caribe es un prisma de texturas y contrastes, que sugieren la importancia de los sentidos y un imponente colorido.

De esta forma, se puede recorrer la región brevemente a través de esta selección de artistas. Por una parte nos encontramos con ese interés por la flora, tema ineludible ya que es el paisaje que va dando pautas para la vida del Caribe.

Por otro lado, la figura humana y esa exploración del cuerpo surgen del proceso de formación en escuela de los artistas, pero también de esa corporalidad caribeña. Finalmente, se da a conocer una transición en la que aparece el interés por lo rural y lo tradicional visto a través de los ojos de lo contemporáneo.

TEATRO JOAQUIN DE MIER Y BENITEZ

De la misma forma el museo propicia el fortalecimiento de la cultura de la región, realizando eventos culturales como: recitales de poesía, danza y presentaciones teatrales en el Teatro Joaquín de Mier y Benítez, ubicado en sus instalaciones. 

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