| Mesa y Sperakis |
Boletín 041 martes 11 de mayo de 2010
En el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo
Visiones Urbanas de Mesa y Sperakis
*Este miércoles a partir de las 7 de la noche se inaugura la muestra en la Galería Espacio Abierto. El jueves 13 desde las 4:30 de la tarde ofrecen los artistas una visita guiada a la exposición
El olor a la ciudad, sus aciertos y desaciertos, puntos en común y vivencias están plasmados en las obras de la artista colombiana Yolanda Mesa y Nicholas Sperakis, quienes este miércoles 12 de mayo exponen a través de su muestra Visiones Urbanas, que tendrá lugar en el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo de la Quinta de San Pedro Alejandrino, con el apoyo del Ministerio de Cultura. La apertura, se tiene prevista desde las 7 de la noche con dos artistas, quienes por vez primera exponen en esta capital, que hacen un interesante recorrido por la urbe a través de cada una de sus propuestas. En la Galería Espacio Abierto del Museo Bolivariano serán colgadas las obras de estos artistas, que traen interesantes propuestas, cuya esencia cada una en su estilo esta trabajada en los pensamientos de la gran urbe. Como apoyo a esta exposición este jueves 13 desde las 4:30 de la tarde los artistas ofrecen una visita guiada a la muestra, con el fin de compartir la lectura plástica de la exposición. Mesa & Sperakis Yolanda Mesa, posee una trayectoria de sostenida en la seriedad en el trabajo y una disciplina que le permite hacer exposiciones periódicas en diferentes lugares del mundo. Considera el Crítico de Arte e Investigador, Eduardo Márceles que “su obra se perfila con la misma contundencia que manifiestan sus imágenes. Para cualquiera que haya observado su producción artística en series tales como Personajes en la playa, Viajeros, Guardaespaldas o Mascotas es evidente que la artista se plantea un camino exploratorio que la llevaron a practicar una pintura narrativa de sátira visual que crítica la sociedad de nuestro tiempo”. Agrega que tienen sus composiciones un aire dramático que en ocasiones incitan al humor que se desprende de esas figuras carnavalescas en actitud de espera o de tránsito. “En esta época de violentas confrontaciones, sus trabajos se llenaron de rostros ampulosos que esconden sus ojos detrás de gruesas gafas oscuras, imágenes faranduleras de una época tan escabrosa que darían risa si no fuera por las trágicas connotaciones que evocan”. Dice que para alcanzar su propósito, esta pintora nacida en Medellín y radicada primero en Nueva York y luego en Bogotá, utilizó el óleo puro en grandes áreas de colores planos y enfáticos con algún elemental paisaje en el fondo, al que también aplica una técnica de zoom para aproximarse a las fisonomías que modela con pinceladas puntillistas. Por su parte, el columnista de El Tiempo, Armando Silva afirma sobre la visión de Sperakis, afirmando que es un neoyorkino de esos casi puros que leían el mundo desde Manhatan. “Por circunstancias de la vida se instaló en Bogotá y desde una ventana de la calle 85 empezó a descubrí otro mundo. Primero vio asombrado que unas montañas escenificaban una ciudad de ladrillo. Luego, tentado por la vida social, nos comentaba a sus amigos su entusiasmo por una ciudad refinada, donde en las reuniones se hablaba de grandes exposiciones de arte en el mundo, de cine, música, urbe donde se abrían restaurantes étnicos y se conversaba en ingles y otras lenguas”. Cuando comprendió que tanto coctel podía plasmar su entusiasmo, se encerró en su estudio y fue ahí cuando descubrió que esa ciudad fina y políglota era también progenitora de un duro agite callejero y popular, cruel e inaudito, y sin in darse cuenta toda esa iconografía poderosa se fue metiendo a su vida creativa Así nace esta exposición de un extranjero enamorado de una ciudad que lo ha recibido con entusiasmo y curiosidad. Quiere transformar sus emociones en una obra pictórica que exige mucha paciencia, hecha con una técnica que solo el conoce de papel mojado con cal y pintura. Con esa técnica, que aún disfruta de lo artesanal, produce unas imágenes evocadoras, a veces dando una sensación mítica, de aquellos ciudadanos que en búsqueda de la sobrevivencia recorren o se instalan en la calle 85, entre Transmilenio y Carulla. Entre Manhatan y Bogotá, pues, un reconocido artista se la juega en un inquietante cambio de ambiente, tratando de cruzar una vitrina de la Fifth Avenue de Nueva York con un vendedor ambulante de Bogotá. |