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La
acuarela desde sus albores y a través del tiempo ha visto periodos de
esplendor y decadencia. Durante el Renacimiento las imágenes realizadas
en esta técnica por Alberto Durero (1471-1528) la consolidan como
técnica pictórica equiparable al oleo. Maestros importantes del siglo
XVIII y XIX como Joseph M.W. Turner (1775-1851) crearan tendencias con
obras importantes para la historia del arte. Si bien la acuarela hoy en
día se ha visto relegada, como todas las técnicas tradicionales ante la
avalancha de las nuevas expresiones plásticas, y los nuevos medios, que
abundan en las exposiciones de arte. La técnica de la pintura al agua
ha sabido encontrar su camino y permanecer en la contemporaneidad de
diversas maneras, los artistas contemporáneos han asumido la acuarela
como el medio ideal para el planteamiento de proyectos. Vemos como a
través de ella se plasman las ideas que posteriormente se convertirán
en instalaciones intervenciones y acciones, estas imágenes mantienen su
calidad de obra de arte, se compran y venden muy bien en el mercado. De
otra parte, el auge que ha venido tomando el dibujo en exposiciones
importantes en galerías y museos nos lleva de nuevo a las técnicas
básicas del arte, y es aquí donde la acuarela emerge con fuerza,
manteniendo todo el peso de su tradición.
Esta 3ª. Trienal Internacional de la Acuarela, nos ofrece una visión fresca y actual de lo que sucede con la pintura al agua a través de las obras de artistas de 18 países, y el balance es positivo, desde esta técnica los artistas asumen diversas temáticas y géneros que nos dan una visión al igual que en el pasado del paisaje y las formas de vida de este mundo contemporáneo. Las obras aquí expuestas, van desde las escenas de género, donde se recogen las tradiciones de los pueblos americanos, muy pintorescas y coloridas como en las obras de Catacora Pinazo y Mauro Castillo (Perú), Maritza Mejia y Mirtha Lamas (Honduras), no podían faltar aquí las acuarelas de Javier Gomesoto y Maria Eugenia Anduaga (México), y Luis Fernando Echeverri (Colombia) quien vive en México. El retrato es por antonomasia uno de los temas más tratados en la acuarela, trasmitir de manera muy rápida los rasgos y facciones de una persona desde un punto de vista natural o idealizado es el pretexto de Martha Caycedo Eylers (Colombia) acuarela de excelente factura y oficio, encantador ejemplo del retrato natural. De otro lado las acuarelas de Eudoxia Estrella (Ecuador), en la difícil técnica del húmedo sobre húmedo y Margarita Forteza Villar (España) son evocaciones románticas del retrato idealizado. El interés de los acuarelistas por captar la luz sobre el paisaje y la geografía, nos llevan a un viaje por el sur del continente en las obras de Luis Sei Fong (Uruguay), y Eduardo Julio Nicolai y Claudia Ferrari (Argentina). También más al norte el paisaje es tema reiterado y destacan los trabajos del maestro Ricardo Pérez Alcalá (Bolivia) y Geovanni Verdesoto, Manuel García y Javier Ayala (Ecuador), quienes recrean el paisaje rural de esa América que parece detenida en el tiempo. Jesús Franco, Elaine Lee y Lucia Manrique (colombia) nos llevan a los andes colombianos con su paisajes de verdes montañas y fríos nevados. Destaca también en Colombia Roberto Angulo, con sus imágenes de aguas detenidas llenas de luces y reflejos. El paisaje marino es quizás uno de los temas mejor trabajados en la acuarela europea, por eso lo identificamos inmediatamente con las obras de Giovanni Carabelli y Tiziano Cavaletto (Italia), y el signo personal de los españoles Francesc Bueno, Vicenç Ballestar y Matias Sansó, este grupo estaría incompleto sin las marinas o los barcos del valenciano José Francisco Rams, pero que en esta versión nos sorprende con una hermosa Locomotora, por lo que podemos decir que Rams es hombre de mar y tierra. Esta 3ª. Trienal no solo nos deja imágenes de rincones llenos de belleza natural, sino también del paisaje urbano contemporáneo, las acuarelas de Fernando Cavalieri (Italia), Carlos Veloz y Miguel Betancourt (Ecuador), son buen ejemplo de ello. Destacan también Franklin Álvarez, Guillermo Ramírez Malberti y Douglas Pérez (Cuba), excelentes dibujantes que ratifican el momento importante que vive el arte cubano, no podríamos citar a la isla sin referirnos al trabajo de Tamayo lleno de humor e ironía y una de las joyas de esta trienal que es la obra del Maestro Manuel Mendive, una acuarela siempre dentro de su temática del sincretismo y la religión afrocubana. La naturaleza muerta y el bodegón están también presentes en las imágenes de Beyla Medina (Venezuela) y Michel Reyner (Francia), pero las flores y follajes llenas de delicadeza y sutil manejo de la luz las podemos apreciar en los trabajos de Zarita Abelló (Colombia), Juan Christiane (Francia), Estela Robles y Sonia Ruiz (Puerto Rico), Assunta di Giovanni y María Teresa Ruiz (Venezuela). Destacan en este grupo las obras de Araceli Booth y Jónas Navarro (España) donde las formas desbordan en flores hechas con fuertes pinceladas de color. La abstracción donde prima la forma y el color sobre el plano, siguiendo los pasos iniciados por Kandinsky, se ve especialmente reflejada en las obras de los acuarelistas Norberto Stori, Zilá Troper y María Lucia Panizza (Brasil), Luigi Zucchero (Italia) y especialmente en la obra de los acuarelistas de Costa Rica, Hannia Rúin, Xinia Matamoros y Herberth Bolaños, este último es quien lleva la acuarela más allá de las dos dimensiones, con un elaborado trabajo, basado en la acuarela tradicional, pero con una visión contemporánea de la técnica, que nos permite afirmar que en acuarela todavía no todo está hecho y que queda mucho por decir, hacer y pintar. Javier Mejia
Curador Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo Santa Marta, Mayo de 2009 |





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